Tres deseos

6 de septiembre de 2012

He aquí mis tres deseos como tres Reyes Magos.

A) La cocinita de Manuela, que ya está en camino (sí, sí, la foto tiene una errata pero si supiérais la de vueltas que he dado para hacer la composición, entenderíais porqué lo dejo tal cual). Falta el fregadero, arreglar la balda de arriba, una tela y pintar, pero bueno, ya por lo menos tiene pinta de cosa definida. Àngel, ¡quien te tuviera aquí para darnos unas clases de cómo no estropiciarlo todo en el minuto 0 de coger la brocha! ¿Alguna sugerencia? Haré lo que pueda, señores y señoras.

B) Va mi prima Moni la miamera adoptada y me manda una página web (Mamy Factory) para que vea la idea tan guay que ha puesto en marcha una amiga suya. ¡Buenísimo! Venden ropa de punto preciosa hecha por verdaderas abuelas que tejen en sus casas mientras escuchan la telenovela u oyen la radio. O charlan con las vecinas. ¡Me ha parecido una idea genial! Y casi se me necrosa la mano del ratón de viajar por su web añandiendo a mi lista mental futuribles para cuando tenga las arcas llenas gracias a vuestros pedidos, haciendo un alto en el camino, sooooooooooo facineroso, para resaltar con purpurina y destellos de luz amarillo reflectante este gorro que nopuedodelobonitoquees. Lo quiero. Rectifico: lo necesito. Vuelvo a rectificar: lo necesita Manuela. Lo malo es que no tienen de su talla… No importa, ¡hay miles de cosas más! O lo mismo si les cuento el caso clínico me hacen uno un poco más grande… ¿Y uno para mí? ¿Y uno para mí? ¿Eh? ¿Eh?

C) No tengo remedio. Lo sé y me da igual. Así que cuando vi esta preciosidad de lámpara-seta en el Facebook de Castillos en el Aire, blog del que soy presidenta del club de fans autoproclamada y con cargo vitalicio, tuve que comprarla. O reservarla para comprarla luego. Oye, oye, que no es por vicio, a ver qué pasa. Un poco de respeto, por favor. ¿Es que vosotros no apoyáis al pequeño comercio o qué? Además, ya compré una vez a esta gente extraña por internet y lo que pagué me llegó a casa. Y no había dentro ni dograína ni nada. Por ello deduzco que no son ninguna mafia encubierta tras una tienda espectacular de juguetes. Y además, por si no os fíais, ahora están en cuerpo y alma en un huequecito en la Cocinita de Chamberí, que yo no he ido nunca pero que cuenta la leyenda que tienen actividades para niños que ya las quisieran los mayores. Eso sí, espero que os guste Jamie Collum…

2 comentarios to “Tres deseos”

  1. l'àngel Says:

    Que ilusión hace que te mencionen en un blog, no dudes ni por un momento, que si estuviera un poco más cerca te echaría una mano con la pintura de la cocinita, pero desde aquí tan solo puedo aconsejarte. Aunque creo que no va a hacer falta porque ilusión y ganas te sobran, con eso seguro que te queda perfecta. Que recuerdos ese gorro de estilo Peruano, aun guardo el mío de cuando salía en moto… je je Como me gustan esos gorros y lo que calientan las orejas en invierno.Sobre la lámpara… parece buen chico este de cenelaire… tampoco me tiene que gustar todo ¿verdad? je je


  2. Bueno, este es un blog casero pero es de bien nacido ser agradecido y es verdad que lo de la pintura… ¡se me da fatal! El gorro es chulo, ¿verdad? Yo también tenía uno hace tiempo, cuando vivía en Edimburgo, y son de lo más calentito. ¡Qué gusto! Y la lámpara, jajajaja, ¡para gustos están los colores! A mi me tiene prendidita.Besos.


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