Hazte un mueble

14 de marzo de 2013

Queridos y queridas carpinteros y carpinteras, aquí os traemos una nueva entrega de Hazte un mueble, la sección más educativa e instructiva de este nuestro blog. Ayer no me dio tiempo a escribir ninguna entrada, pero hoy no me salto mis quehaceres blogueros y os he preparado un tutorial de los que saldrán algún día parafraseados en la enciclopedia Larousse, volúmenes a color.

Como siempre, olvidad las fotos y coged de ellas solo la esencia. El curso de Photoshop está al caer de un 6º piso.

El otro día os enseñábamos el noble arte del engalletado y os prometimos hacer una versión casera para los que no estuvierais motorizados. Lo prometido es deuda, aunque no de la pública, así que arrancamos con el chachi-tutorial de hoy. Cada día estáis más cerca de haceros do it yourself un armario empotrado de tres puertas, que es a la carpintería lo que la manga farol al oficio del corte y confección.

materiales

Estos tan monos son los materiales que necesitamos para hacer lo que se llama una unión con espigas. Bueno, así lo llamo yo, que vete tú a saber cómo se llama en realidad en el argot del serrín. En definitiva son: dos tablas a unir, un metro, espigas, un lápiz y un taladro. Mira, si me venís con que no tenéis taladro pues os suspendo con un insuficiente o un muy deficiente (como en mi época), que no se puede venir al tutorial sin lo mínimo para ser carpintero de pro autodidacta. O por lo menos un “necesita mejorar”, justo un escalón anterior a “progresa adecuadamente”.

Nota: la espiga tiene que ser del mismo diámetro de la broca que vayas a utilizar.

marcando en madera

El siguiente paso es marcar en las maderas dónde quieres que vayan las espigas. Hacerlo al tuntún es una posibilidad pero teniendo en cuenta que el agujero para meterlas tiene que encajar en ambas tablas uno en frente del otro, casi mejor que delegues la responsabilidad en un lápiz y un metro. También hay unos cachivaches interesantes que son una especie de pinchos. Una vez que tienes marcado dónde quieres que vayan las espigas de un lado, pones los pinchos, enfrentas la otra madera de la unión y se queda marcado el lugar exacto donde tienen que ir las otras espigas. No tenemos fotos.

taladrando

taladros y espigas

Encolando

Una vez marcados los lugares exactos para realizar la perforación, con el taladro solo tenemos que hacer los agujeros. Este es el punto álgido de esta “operación espigas”, ya que tienes que hacer un agujero que tenga de profundidad la mitad de la medida de la espiga. Si es más, la espiga se te hundiría en el infinito y no valdría para nada. Si es menos, pues no haría bien su función… Para ello, puedes hacerlo a ojímetro (de nuevo una forma no recomendable) o acoplar a la broca algún tipo de marca que te indique hasta dónde tienes que hundirla: hay artilugios para eso en las tiendas o puedes marcarlo simplemente con un trozo de cinta de carrocero o similar.

Luego es cuestión de encolar, meter las espigas y juntar las tablas. Espera a que se pegue bien y ya lo tienes listo.

encolando con espigas

la foto 1-12

Fotos: podrían ser de Annie Leibovitz pero son de Picapino and Co.

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